Ya sabemos como les gusta a los árabes trompear con sus berlinas de lujo por el desierto, pero en esta ocasión vemos un final trágico. Un BMW último modelo lleno de gente acaba dando varias vueltas de campana hasta acabar totalmente destrozado. No sabemos nada de los ocupantes, pero seguro que los supervivientes, a partir de ahora, preferirán el camello como medio de transporte.


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