
Esta es la cara que se te queda cuando una dulce brisa de 200Km/h (por decir algo) peina tu ansias de velocidad, una cara perfecta para fotografiar, enmarcar y colgar en el salón de tus padres.
Lo mejor es que te metes un nutritivo desayuno proteico a base de insectos con solo abrir la boca. Pero cuidado no pierdas un ojo por el camino… o una cabeza.
De paso recordar lo del casco…¿estamos?.
Fuente: www.break.com




